jueves, 2 de octubre de 2014

Ofrecimiento de Guatemala de liderar actualización de guías técnicas que disminuirán contaminación por plomo es bien recibida en reunión internacional

CRCB-CAM, 2 de Octubre de 2015. Guatemala ofreció en la 9ª Reunión del Grupo de Trabajo de Composición Abierta del Convenio de Basilea (OEWG9), realizada en Ginebra, Suiza, del 16 al 19 de Septiembre pasado, liderar la actualización de las Directrices Técnicas del Convenio de Basilea para la Gestión Ambientalmente Responsable de Baterías Ácido Plomo Usadas (BAPU), propuesta que fue muy bien recibida por la comunidad internacional, y recibió expresiones de apoyo inmediatos del Centro Regional del Convenio de Basilea para Asia y el Pacífico, con sede en China, así como de su homólogo para Centroamérica y México, con sede en El Salvador, y del Grupo de países de América Latina y el Caribe (GRULAC). Estas entidades y grupos de países reiteraron la conveniencia de incluir esta actividad, en el programa de trabajo del Grupo de Trabajo de Composición Abierta (OEWG) del Convenio de Basilea para 2016-2017.

Esta iniciativa, que fuera adelantada por Guatemala el 15 de Septiembre de 2014, víspera del inicio de esta importante reunión preparatoria de la 12 Conferencia de las Partes del Convenio de Basilea, motivó desde el Martes 16 de Septiembre de 2014, primer día de la reunión, a que diferentes países destacaran la importancia de actualizar estas directrices técnicas que colaboran efectivamente a prevenir la contaminación por plomo debido a un mal manejo de las baterías ácido plomo usadas (BAPU), pero que fueron preparadas hace 12 años por lo que requieren ser actualizadas a la mayor brevedad posible.
La representante de Guatemala destacó que su país se animaba a este ofrecimiento debido a su exitosa experiencia de impulsar un esfuerzo público privado que permitió que se cuente ahora con instalaciones de reciclaje de BAPU en Acumuladores Iberia en su país, que han recibido 2 premios internacionales Green Lead, dos Premios tanto Centroamericanos como Nacionales de Producción Más Limpia, debido a que su tecnología innovadora que además de reducir al máximo cualquier impacto ambiental, obtuvo una reducción muy importante en el uso de químicos y en la utilización de energía, además de acercarse rápidamente a su meta de cero desechos (actualmente 5% de desechos) y de cambiar radicalmente los principios de fundición de plomo hacia procesos altamente eficientes y limpios. Con base en estos resultados obtenidos, gracias al apoyo del gobierno de Guatemala simultáneo al del Centro Regional del Convenio de Basilea para Centroamérica y México (CRCB-CAM), del Centro Internacional para la Gestión del Plomo (ILMC), y el Centro Guatemalteco de Producción Más Limpia, este gobierno, autorizó la importación de BAPU para su reciclaje y fabricación de lingotes de plomo de 99.5% con tecnología de punta e impulsó acciones de control de movimientos ilícitos y de mal manejo de BAPU. Estas acciones ayudaron a prevenir en forma significativa la contaminación de plomo en Guatemala y en Centroamérica, región que ahora cuenta con una opción ambientalmente responsable de reciclaje de BAPU.

Alternativamente, de no contarse con este tipo de instalaciones, se hubiera aumentado la contaminación por plomo, con efectos negativos en el rendimiento intelectual de los niños y jóvenes, así como en la salud de las personas y el medio ambiente.
Más aún, el éxito de la iniciativa guatemalteca, ha tenido impactos internacionales, al haber inspirado esfuerzos similares en Costa Rica, República Dominicana, Colombia y Senegal y otros que ahora inician en Indonesia, China e India.
Las Directrices Técnicas para la Gestión Ambientalmente Racional (GAR) de BAPU fueron preparadas por el Gobierno de Brasil y adoptadas en la Conferencia de las Partes del Convenio de Basilea de 2002. Desde entonces las Directrices han sido el conjunto más avanzado y completo de metodologías para los procedimientos seguros y ambientalmente responsable para las BAPU, con un enfoque de ciclo de vida. Estas incluyen la recolección, almacenamiento temporal, empaque, transporte y reciclaje. Las Directrices han sido ampliamente adoptadas por la mayoría de las Partes y utilizadas por los Centros Regionales del Convenio de Basilea para mejorar la gestión ambientalmente responsable de BAPU en diferentes regiones del mundo.

El Centro Regional del Convenio de Basilea para Centroamérica y México (CRCB-CAM) es financiado en su operación por el Gobierno de El Salvador y recibe apoyo de la CCAD, desde donde opera en San Salvador, El Salvador. El CRCB-CAM también recibe colaboración de la Secretaría de los Convenios de Basilea, Estocolmo y Rotterdam, de cooperantes internacionales y de otros
Centros Regionales. El Centro es miembro de varias redes internacionales de expertos, lo que facilita la identificación de soluciones que fortalezcan la Gestión Ambientalmente Responsable de Sustancias Químicas, Residuos y Desechos en Centroamérica.

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